El Grupo Multimar expandió sus operaciones y hoy opera en el mercado de autos, logística, fruta, graneleros y cruceros.

En 1995 Patrick Campbell decidió comenzar un nuevo proyecto para darle continuidad a la naviera Nippon Yusen Kaisha (NYK) y a otros armadores que por entonces trabajaban con una agencia marítima que estaba definiendo su disolución. “El apoyo y confianza de un armador como NYK, y el empuje de Campbell que invitó a un grupo de nosotros a acompañarlo, dio sustentación a este nuevo emprendimiento”, recordó David Craig, director comercial de Multimar.

En esa época aún se operaba con buques multipropósito al Rio de La Plata, pero la nueva generación de full containers estaba comenzando, y fue NYK Line la línea que inició un servicio portacontenedores desde el Lejano Oriente hacia el Río de La plata, con el Good Hope Express Service (GEX).

“Durante estos 20 años hemos trabajado con varios de los servicios que NYK puede ofrecer, y son varios los negocios de liner, reefer, bulk, PCC, cruceros, wood chip, heavy lift y otros que hemos podido desarrollar”, sentenció Craig.

La crisis de 2001, fue el primer gran escollo a salvar. “Sin duda en esa época tuvimos que ajustarnos y adaptarnos al escenario del momento y la hemos sufrido como todos, pero afortunadamente NYK Line siempre ha sido una empresa que mira al largo plazo, y a pesar de algunos ajustes, continuó su apuesta en la región y ello nos permitió darle continuidad a nuestros clientes, quienes nos reconocen por ese esfuerzo con su continuo apoyo”, resaltó David Craig.

Hoy Multimar continúa su camino de desarrollo, sumando nuevas generaciones y proyectos. Con orgullo “Tenemos el orgullo de ser proveedores de servicio y socios en la cadena de valor para algunas de las empresas más importantes de la Argentina y de los principales sectores de la industria automotriz, agrícola, maquinaria y construcción, energía y minería ente otros. El continuo desarrollo y capacitación de nuestra gente, y las nuevas plataformas de informática, comunicación y servicio son las bases y fundamentos de un futuro exitoso para nuestros clientes y la agencia”, aseveró el director comercial de Multimar.

Otro de los históricos del Grupo Multimar es Alejandro Wolf. “Desde los inicios de la compañía, mi perfil profesional se dirigió a cubrir la necesidad de servicios logísticos para NYK. Esto nos perfiló a un tipo de negocio que era nuevo dentro de la agencia marítima. Un año antes, teníamos la información del proyecto de la instalación de Toyota en la Argentina. La automotriz desembarcó en 1996 y comenzó a producir en 1997. Esto generó una base de negocio que nos permitió, a partir de allí, realizar otros desarrollos logísticos. El crecimiento de las operaciones determinó, en mayo de 1999 la creación de Multilogística”, rememoró Wolf.

Los nuevos negocios no tardarían en llegar. Logística para exposiciones, asistencia para Volkswagen, cargas de proyecto, la instalación del Puente de la Mujer en Puerto Madero, y varias empresas y planteas instaladas llave en mano. “Durante esos años actuamos como agentes de Yusen Air y NYK Logistics. Por lo tanto, cuando en 2011 toman la decisión de unirse y crear Yusen Logistics fue muy sencillo para nosotros convertirnos en la filial local”, aseveró Alejandro Wolf, hoy gerente general y director Yusen Logistics Argentina.

MUDANZA
Este cambio, generó sin embargo una nueva forma de trabajo. El primer paso fue mudar las oficinas. El cambio de nombre se produjo conjuntamente con la nueva sede. “Nuestra gente salió de una oficina que decía Mutilogística e ingresó a una nueva con el nombre de Yusen Logistics. Esto nos marcó el inicio de una nueva etapa. A partir de allí nos sentimos con una espalda mucho más importante para enfrentar nuevos negocios. YPF, un cliente my importante que tenemos no lo hubiésemos podido lograr sin la estructura mundial de Yusen para asegurar un servicio constante y de calidad”, recalcó Wolf.

A futuro, el directivo resaltó que “más allá de haber perdido los mejores años de Latinoamérica, el potencial existente, en un escenario más conveniente sigue siendo positivo. Los exportadores y clientes tienen una gran expectativa en los tiempos por venir”.

Plate Borokers es otro de los pilares donde se asienta la diversificación del Grupo Multimar. Myke Ryan, su gerente general también forma parte de la tripulación que zarpó con Patrick Campbell en aquél 1995 fundacional.

“Quisimos armar algo diferenciado que apunte al transporte de cargas a granel, general, refrigeradas y material rodante. Desde sus inicios contamos con la representación de NYK Reefers y nacimos con el tráfico de cítricos a San Petersburgo que fue creciendo y ampliándose a otros productos como manzanas y peras a partir de otros clientes que representamos. En algún momento hicimos carne pero luego los problemas en Argentina redujeron esa posibilidad”, reseñó Ryan.

Los tráficos se mantuvieron en constante alza hasta hace un par de años, cuando la Argentina comenzó a sufrir la baja de competitividad. Este último año no ha sido bueno porque al problema del tipo de cambio argentino se sumó la crisis de Crimea y la caída del precio del petróleo que afectó al mercado ruso. De tal modo, las ventas a Rusia bajaron un 50%. “De todos modos somos optimistas, Son hechos que pasan y forman parte del devenir comercial. Van ocurriendo y siempre se terminan solucionando”, aseguró Ryan.

MOVIDA AUDAZ
La elección del puerto de San Pedro fue una audaz y original movida que marcó la historia de Plate Borkers. “No fue planificado. En aquél momento operaban en el país tres líneas de buques reefers, Lauritzen, Seatrade, y nosotros que éramos lo nuevos con NYK. No había cabida en el puerto de Euroamérica en Campana y debíamos buscar una opción alternativa. Probamos en Rosario pero allí tuvimos problemas con la operación de buques y es así como de urgencia se llegó al puerto de San Pedro. En aquél entonces, año 2000, San Pedro se utilizaba para cereales y tenía un muelle de cabecera que podía funcionar para las necesidades de aquél momento. Tuvimos una excelente recepción tanto de las autoridades provinciales a cargo del puerto como de la Agencia Marítima Saliva.

En este puerto se creció mucho y se llegó a mover arriba de los 150.000 pallets. Fue una jugada muy importante en un puerto que tiene sus limitaciones pero que a nosotros nos sirvió”, manifestó Myke Ryan.

En Plate Borkers se sufren los costos argentinos. “Se castiga a los barcos chicos porque no da la unidad de negocios. Con un coeficiente mínimo las cosas se complican mucho. Hemos tenido ayudas de empresas de prácticos para mejorar la competitividad. Esperamos que un nuevo escenario económico mejore el estado de cosas”, requirió Myke Ryan.

Miércoles 11 de noviembre de 2015
El Cronista Comercial
Suplemento Transport & Cargo
EDICIÓN ESPECIAL ■ VEINTE AÑOS DEL GRUPO MULTIMAR